El entrenador de fútbol que acompaña a los doce niños que siguen atrapados en una cueva de Tailandia envió, a través de los buzos, una carta de disculpas a los padres de los chicos.
«Gracias por todo el apoyo moral, pido perdón a todos los padres», dijo el joven entrenador de 25 años, Ekkapol Chantawong, en esta carta publicada el sábado por los socorristas.
Tras la publicación de dos videos, el primero grabado cuando unos buzos británicos descubrieron al grupo el lunes por la noche y el segundo, el martes, no se ha vuelto a publicar ningún video.
Las autoridades trataron de establecer un canal de comunicación telefónica extendiendo dos kilómetros de cable en la cueva, pero no funcionó.
El sábado, los socorristas publicaron cartas escritas por los niños a sus familias, las primeras pruebas de vida que se han hecho públicas desde el martes.
«No os preocupéis, papa y mamá. Hace dos semanas que me fui pero volveré para ayudaros en la tienda», escribió Bew, cuyos padres regentan un negocio de ultramarinos.


