
Esta decisión, anunciada poco antes de la medianoche, da un respiro temporal a la aerolínea, que ya presentó dos propuestas, ambas rechazadas por más del 80% de los pilotos.
La ASPA explicó que, aunque no se ha alcanzado un acuerdo satisfactorio con la empresa, prefirieron no estallar la huelga de inmediato para evitar afectar a miles de pasajeros, especialmente en un contexto cercano a los actos protocolarios de la toma de protesta de la presidenta electa, Claudia Sheinbaum.
«Tomamos la decisión de prorrogar el estallamiento a huelga, en virtud de que no se alcanzó un acuerdo satisfactorio con la aerolínea, pero con intención de no estallar la huelga y afectar a miles de pasajeros”, informaron los pilotos en un comunicado.
La nueva fecha fijada para el posible estallamiento de la huelga es el próximo 8 de octubre. Sin embargo, los pilotos indicaron que están abiertos al diálogo y a seguir negociando con la aerolínea.
Su objetivo sigue siendo mejorar sus condiciones laborales y salariales, aunque recalcan que están dispuestos a negociar siempre y cuando Aeroméxico “reconozca el justo valor de sus pilotos”.
La ASPA también agradeció a las autoridades laborales que han intervenido en las negociaciones, así como el apoyo de sindicatos nacionales e internacionales que han respaldado su lucha.
Además, destacaron la importancia de los pasajeros para ellos, expresando empatía por las posibles afectaciones que esta situación pueda generar.
Aunque el estallamiento a huelga sigue siendo una posibilidad para el 8 de octubre, la ASPA dejó claro que continuarán buscando un acuerdo que satisfaga las demandas de sus miembros.
Las negociaciones con Aeroméxico seguirán en curso, esperando una resolución que evite una afectación mayor para la aerolínea y los pasajeros.